04 noviembre 2011

LA NATURALEZA, LA GRAN OLVIDADA (Alfonso Torres)


Con el advenimiento de la crisis económica, el Cambio Climático ha pasado a un segundo plano en las agendas internacionales de los países desarrollados. El boom verde que vivimos hace tan sólo unos años ha declinado a la ignorancia más ignominiosa. Ríos de tinta corren acerca de la economía mientras que el Medio Ambiente debe conformarse con arrinconarse en las últimas secciones de los periódicos. Los recortes han tocado de ello a la Investigación+Desarrollo+Innovacción (I+D+I) ralentizando el avance de las energías renovables. Entorno al Cambio Climático, la ignorancia y la indiferencia se extiende entre gobiernos y pueblos, preocupados todos de sus bolsillos antes que de las graves consecuencias que esta catástrofe planetaria tiene tanto en la Naturaleza como en la propia Humanidad. 

Los científicos lo confirmaron hace años. No existe ningún cambio natural confirmado lo suficientemente poderoso e influyente en el planeta como para poder provocar este calentamiento a escala mundial. El único astro capaz de lograr una influencia a magnitud global sería el Sol, pero la NASA ha asegurado que las radiaciones solares no pueden ser la causa de este brusco cambio en el clima, debido a su mínimo aumento en las últimas décadas.



El único factor que puede afectar de esta manera tan desastrosa a escala global sería la actividad humana, cuyo estudio de la misma confirma que la raíz de estos fatales y Apocalipsis acontecimientos es la contaminación ambiental y la tala indiscriminada de los bosques del planeta. Y una vez encontrada la obvia raíz del problema, nos preguntamos, ¿cómo se ha llegado a tales extremos y cuáles son las consecuencias, presentes y futuras de este gravísimo problema que atormenta a la Humanidad?
Las consecuencias, a pesar de no aparentarlo, son más alarmantes de lo que parecen, el Calentamiento Global ha cambiado por completo el ritmo de la Naturaleza, lo que ha desembocado en auténticos desastres medioambientales, tales como la fusión de los casquetes polares del Norte, la retirada de las profundas nieves de la Antártica en miles de kilómetros cuadrados, el cambio del clima mundial, los catastróficos incendios forestales en Alaska, la subida del nivel y la temperatura del océano, la sequía insostenible en algunas zonas de la Tierra, el deshielo de las nieves permanentes de las grandes cordilleras, el aumento del clima tropical, los frecuentes tornados y tsunamis a escala mundial, tornados y olas de calor brutales en Europa y un largo y eterno etcétera, y esto sólo a nivel geológico, pues biológicamente, las consecuencias son aún más dramáticas: repentina y temprana floración de algunas especies vegetales, invasión de las especies tropicales, desaparición de los anfibios, retirada de las especies autóctonas al norte, y podría continuar, pues la lista no tendría fin.


La situación a día de hoy es insostenible, si continuamos quemando combustibles fósiles a este vertiginoso ritmo, sin permitir la regeneración natural del planeta, para el 2050, la Tierra podría ser un lugar muy distinto al que conocemos actualmente, convirtiéndose en una tierra desolada por el calor y la sequía.
Es responsabilidad de la Humanidad, proteger la Tierra pues es nuestro hogar, y si lo destruimos,¿ dónde vivirán nuestros hijos?, e independientemente de las consecuencias en los humanos, ¿qué ocurrirá con las demás especies del planeta Tierra, acaso son ellas culpables de nuestro egoísmo, de haber convertido la Tierra en nuestro particular señorío?
No, definitivamente no, hemos de actuar de forma responsable si deseamos conservar nuestro hogar, nuestra vida, preservar nuestro futuro y cuidar de la Madre Naturaleza, que la vida la hemos de agradeces, y la apuñalamos como viles cuervos. Seamos responsables, ¿para qué queremos comodidades y fortunas si no tendremos vida ni hogar donde disfrutarlas?

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